Hoy es un día especial, tan especial como todos los que nos brinda últimamente nuestra patria, solo que en lo que a mi respecta me sirve para iniciar una nueva etapa. Hoy perdí las últimas esperanzas de estar equivocado al suponer que “a lo mejor” no todo era tan desastroso y que había “algo” rescatable del antiguo régimen argentino como para construir un futuro razonable.
Quienes hayan leído mi libro No Somos Nada o alguna de las Editoriales del Blog, percibirán que no soy muy optimista respecto a como se desenvolverá el ser humano en el futuro, porque ha perdido la objetividad y vive inventando historias (últimamente las llamamos “relatos”) que solo sirven para vivir engañados hasta que la realidad aflora implacable y obliga a inventar uno nuevo.
Visualizar lo ocurrido con motivo de la fuga de los Lanatta y compañía de la cárcel es deprimente porque nos enfrenta con la realidad objetiva: instituciones diezmadas, corrupción generalizada, incompetencia en todos los estamentos del Estado, periodismo espantoso, rutas destruidas, policías panzones, equipamiento obsoleto, celulares que no andan y -al fin y al cabo- todo lo que ya sabemos que ocurre pero que, con un poco de cinismo y mirando para otro lado, nos acostumbramos a esconder detrás de un “plancito” o un pasaje barato a Miami en 12 cuotas sin interés.
Seguir leyendo «Vergüenza» →