Como NO resolver un problema

No bien mi hija mayor, Lucía, terminó la lectura del editorial que denominé Vergüenza me dijo: …“bueno papá, ya entendí que estamos llenos de problemas, pero ahora quiero empezar a entender como resolverlos”…

De manera similar un compañero de colegio deseoso de retirarse -Felipe- con quién mantengo correspondencia por Whatsup, me solicitó un “adelanto” de las ideas en boga para lograr su cometido jubilatorio a la brevedad.

Agatha Christie, la autora más leída de todos los tiempos, con 66 novelas y 14 cuentos traducidos a 445 idiomas, nunca contó quien era el asesino en el primer capítulo, porque las historias tienen una secuencia que debe respetarse para mantener el interés del observador. Sin embargo el enigmático personaje de la mitad de sus novelas, Hercule Poirot, siempre terminó descubriendo al asesino y produciendo un final feliz.

Guardando las distancias, este asunto del funcionamiento del mundo y su civilización, tiene varias similitudes con las historias de suspenso porque vivimos en un mundo lleno de incertidumbres y con malvados personajes agazapados por doquier. Primero tenemos que descubrir qué está ocurriendo en el vecindario, quienes están en la jugada y cuáles son las consecuencias de nuestro accionar, para recién entonces avanzar con las soluciones, que por suerte existen.

El camino está plagado de espejismos, lobos camuflados como ovejas, tesoros escondidos con planos perdidos y malos chicos haciendo de las suyas, por lo que hay que desenmascarar quién es cada uno y que rol juega en esta historia. Porque no hablamos de cualquier historia, hablamos de la que necesita un final feliz porque en ella se juega el futuro de nuestra civilización.

Esta película tiene entonces dos posibles malvados que intentan arruinar nuestros sueños:

  • La provisión de energía para cubrir nuestras necesidades a un precio suficientemente bajo.
  • El deterioro del ambiente que amenaza con  hacer invivible al Planeta.

Empecemos por la cuestión energética:

Por poner una fecha de inicio a este relato, usaré el año 1956, momento en que el geo-científico Marion King Hubbert produjo el cuadro que copio a continuación:

Sin títuloHubbert predijo con acierto que la humanidad, que durante toda su historia se la había pasado luchando por conseguir la energía necesaria para su supervivencia, de pronto iba a contar con una provisión superabundante debido a la disponibilidad de los combustibles fósiles descubiertos en data reciente.

Pero también alertó que esa maravilla que nos regalaba la Naturaleza era de provisión finita, por lo que al cabo de cierto tiempo se extinguiría. Hubbert proponía desarrollar otra fuente de energía, en este caso la nuclear, con anterioridad al pico de las energías fósiles, para disponer del tiempo suficiente para la adaptación a su uso.

A medida que el reloj avanza y esa energía sustituta no aparece, empiezan los nervios. Todas las fichas están puestas en la Fusión Nuclear, pero hay más dudas que certezas en cuanto a su desarrollo en tiempo y en forma.

Para colmo de males, por el hecho de estar la producción de las energías no renovables en su apogeo, las cantidades producidas son fabulosas, los precios caen y eso genera la falsa sensación de que el problema es inverso, o sea que no sabemos qué hacer con tanto petróleo.

Si bien en teoría el precio del crudo se genera por los oferentes y los demandantes acudiendo al mercado, hay muchos jugadores que utilizan otras reglas. Por ejemplo la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) está dispuesta a inundar el mercado para bajar el precio y sacar del juego a los productores menos eficientes, como son los que utilizan el sistema de fracking en los Estados Unidos. A su vez la comunidad internacional, que había sacado del mercado a la producción Iraní por disputas por el desarrollo nuclear, ahora volverá a aceptarla y por ende aumentará la oferta global de petróleo. Rusia interviene militarmente en Siria, Venezuela vende lo que sea al precio que sea porque no tiene otros recursos, etc. Es entonces que la formación del precio del crudo se corresponde con una trama compleja, no simplemente con la oferta y la demanda.

La situación hoy en el mercado de petróleo es de sobreabastecimiento, con precios de algo mas de 30 dólares/barril que obligan a trabajar a pérdida a casi todos los productores, y la tendencia del mercado es a seguir bajando los precios porque la economía mundial se está enfriando y la capacidad de acopio tanto de crudo como de productos elaborados con petróleo se está colmando. Es posible que en 2016/17 el precio del crudo perfore los 20 dólares/barril.

Bueno, si lo que queríamos era energía abundante y barata, es lo que hoy tenemos. Pero cuidado con los espejismos, porque no bien la curva de producción comience a caer (post-pico), la situación cambiará de golpe, y en ese caso para siempre.

Vale la pena resaltar que el mercado mundial de petróleo es de unos 85 millones de barriles al día, y que el actual sobrante que tira los precios a la baja de forma tan impresionante es de apenas un millón de barriles/día, o sea de algo más que un 1 % del comercio mundial. Así de loco es este mercado, y cuándo la situación se revierta y el faltante sea de solo 1 % habrá una instantánea sensación de escasez con la correspondiente disparada de los precios al alza.

Sabemos que mientras esta fiesta de abundancia energética ocurre la población mundial continúa en aumento, y con ella la potencial demanda para proveer a cada vez más individuos. En poco tiempo los excedentes circunstanciales serán absorbidos y la demanda ya no podrá ser cubierta.

Se estima que caídas del orden del 1% anual en la producción global de energías no renovables podrían ser disimuladas con alguna mayor eficiencia o con algún sustituto, pero caídas del orden del 3-4 % anual serían catastróficas. Para poner la cuestión en perspectiva, una caída del 4 % anual implicaría reducir la producción a la mitad en 17 años y medio. Insostenible, sería el fin del mundo tal cuál lo conocemos.

Dejemos por el momento a Hercule Poirot pensando una solución para la cuestión energética y pasemos a la cuestión ambiental:

Hace unos días me refería a la Cumbre del Clima de París -COP21- en el editorial llamado Sucesos 2015, por lo que acá solo agregaré algunos conceptos.

Hemos leído en todos lados que la COP21 fue exitosa desde el punto de vista político y comunicacional, porque puso en los diarios la importancia del cuidado del ambiente y logró que 195 países firmaran un acuerdo, cuestión que no se había alcanzado hasta ahora.

El enunciado más vistoso es el del compromiso de mantener el aumento de temperatura de la atmósfera “muy por debajo de los 2 C, y en lo posible en 1,5 C”. El problema es que después de anunciarlo hay que hacerlo, y para hacerlo hay que tomar medidas antipáticas.

Como el 10 % de la población mundial produce el 50 % de las emisiones de CO2, es claramente este sector el que tiene más para dar, y es en consecuencia el que ha afinado la estrategia para mantener el statu quo, es decir para que nada cambie sin que nadie lo note.

 Como NO resolver el problema? Veamos:

  • Manejo de los tiempos:

1- Se otorga un año -a partir del 22 de Abril de 2016– para que los países firmantes ratifiquen el acuerdo. Deben hacerlo al menos 55 para que el contrato sea válido.

2- Los compromisos de mitigación de emisiones de CO2 firmados entran en vigor en el año 2020

3- Los compromisos económicos eventualmente se revisarán en el 2025

4- El balance neutro entre los gases emitidos y los absorbidos se propone como meta recién para el año 2050

Ni hablar de empezar a hacer algo mañana, que es lo que el Planeta necesita, porque ese costo no lo quiere pagar nadie. Y como ninguno de los firmantes del acuerdo de París estará en su oficina (en su cargo) cuando caigamos en cuenta de que lo prometido no se cumplió, están todos tranquilos pateando la pelota lo más lejos posible.

  • La captura de CO2:

Dado que en el acuerdo de París aceptamos seguir con balance positivo de emisiones de CO2 hasta el año 2050, para cumplir la pauta de los 2 C de aumento de temperatura no tendremos mas remedio que capturar el gas en exceso producido durante estos años de menores restricciones. Legamos así a nuestros hijos el problemita. Nosotros emitimos, ellos capturan el CO2 o se cocinan.

Pero ¿como se hace para sacar el CO2 de la atmósfera? Enunciarlo es más fácil que hacerlo.

Veamos: Los promotores de las soluciones tecnológicas aún no han dado con una mejor opción, por lo que la forma de sacar CO2 del aire es mediante nuestra vieja amiga la fotosíntesis.

Los números son de terror: se debería plantar con árboles o gramíneas de alto porte una superficie de entre una y tres veces la de la India, luego esperar el tiempo que sea necesario para que todas esas plantas al crecer capturen por fotosíntesis el CO2 y lo pongan en sus tejidos, posteriormente cosechar toda esa biomasa, transportarla, colocarla como combustible en plantas productoras de energía para ser quemada y, recién ahí, poner “algo” en el caño de escape (en sentido figurado) par atrapar todo el CO2 emitido por la quema. Luego hay que mover esa enorme cantidad de residuos (el CO2 capturado) a algún lado y depositarlo en sumideros (por ejemplo bombeándolo a las cavidades dejadas por la extracción de petróleo en pozos agotados).

Así presentado suena complicado pero posible,… sin embargo el diablo está en los detalles. Para esa fecha -el año 2050- la población mundial habrá crecido a cerca de 10.000 millones de habitantes, y ya vimos en el capítulo 20, página 94, del libro No Somos Nada que la tierra agrícola es finita y ya está casi toda ocupada, entonces… ¿es sensato -y posible- sacar de la producción de alimentos semejante superficie para usarla en limpiar el aire? La respuesta obvia es NO, incluso para Hercule Poirot.

  • Las excepciones del convenio de París:

Han sido exceptuados del compromiso de mantener la temperatura por debajo de los 2 C dos importantes sectores: el transporte aéreo y el marítimo. Entre ambos emiten tanto CO2 como Gran Bretaña y Alemania en conjunto, y son sectores en permanente expansión que condicionarán el éxito del proyecto.

Este es otro compromiso pendiente de los Homo technológicus (Capítulo 54 pag. 237 del libro No Somos Nada) que nos aseguraron que resolverían los problemas a medida que se presentaran.

Hello Ht!, …teléfono…necesitamos barcos y aviones que no requieran de combustibles líquidos! Urgente!

En el mientras tanto la manera posible de abastecer energéticamente a estos dos sectores sería acudir a los bio-combustibles, que son líquidos, aunque de esa manera estaríamos nuevamente utilizando los suelos agrícolas para cuestiones ajenas a la alimentación, y ya dijimos mil veces que NO hay como expandirlos.

  • Financiación de la mitigación y la adaptación:

Buena parte del tiempo que llevó consensuar el acuerdo de la Cumbre de París fue dedicado a discutir la cifra que los países ricos deberían disponer anualmente para que los llamados “en desarrollo” (eufemismo para decir pobres) puedan adaptarse a los perjuicios que el calentamiento global les producirá y a establecer sus propios mecanismos de mitigación de emisiones.

Se acordó una cifra de 100.000 millones (100 billones) de dólares anuales, que si bien puede parecer inmensa para cualquier persona desprevenida, es apenas una moneda a los fines que se utilizará.

Según el FMI (Fondo Monetario Internacional) en el año 2015 los subsidios directos e indirectos a la industria de los combustibles fósiles fue de 5,3 trillones, o sea de 53 veces más de lo que se aplicará a ayudar a todos esos pobres países a sobrevivir las catástrofes que ellos no contribuyeron a provocar. El PBI de nuestro país -la República Argentina- es de unos 578 billones de dólares, o sea que la cifra de ayuda será unas 6 veces inferior a nuestro flaco PBI. O unas 53 veces menor al PBI del Reino Unido. Seamos sinceros, es casi nada para contribuir a que medio mundo, el más pobre y expuesto, se adapte al desaguisado que estamos cometiendo.

CONCLUSIÓN: Estamos bien pero vamos mal. Estamos en el pico de la disponibilidad de todo lo necesario para sentirnos plenos, pero no vemos lo efímero de nuestro esplendor. Un día cercano ocurrirá algún evento que nos correrá el velo y nos estrellará contra la realidad.

Le copio a continuación un trocito de la contratapa del libro No Somos Nada, que resume bastante bien lo que quiero expresar:

“Existen dos mundos: uno el real, el que determinan las leyes y los dictados de la Naturaleza, y otro el que quisiéramos que fuera, el que soñamos, el que nos ilusiona que disfrutaremos por siempre jamás. Despertar de ese sueño imposible y retomar la pragmática realidad es el primer paso para dar luz sobre la cada vez más estrecha salida.”

Tenemos que empezar a tomar las riendas con firmeza, hay consenso mundial respecto a la magnitud del problema y obvios deseos de supervivencia de parte de los seres humanos. Los tiempos se acortan y las medidas correctivas, si bien demandarán un sacrificio, están al alcance de la mano.

En las próximas entregas intentaré cumplir con mi hija Lucía y mi amigo Felipe trabajando sobre las soluciones al enigma. Por supuesto que con la invalorable ayuda de Hercule Poirot.

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