Póngase cómodo y escuche a Liza Minnelli en Cabaret mientras le cuento como sigue la historia dejada ayer por la mitad. Observe como el sector financiero consiguió una póliza de seguro contra incendios teniendo la casa ya prendida fuego. Para eso están los amigos.
El mundo que se desmoronaba en el año 2008 como consecuencia de la Gran Apuesta, de pronto pareció re-encauzarse. Los chicos malos ofrendaron a Lehman Brothers, hicieron algunas fusiones cosméticas, suspendieron por unos días el Champagne, culparon a los arcángeles de lo sucedido y finalmente re-inventaron su mundo maravilloso con artilugios merecedores de un premio a la maldad. Los chicos buenos golpearon un poco las redes sociales y lloraron su pérdida, pero como no tenían ni casa ni trabajo tuvieron que seguir viviendo y asumir su nueva condición de mayor pobreza. Triste demostración de que a los No Somos Nada, la irrelevancia individual nos hace indefensos ante los Frankenstein organizados.
Dice hoy el diario Ambito Financiero en un artículo de Interés General: ...»La riqueza de los 62 mayores millonarios ha crecido un 44 por ciento desde 2010, mientras que la de los 3.500 millones más pobres ha caído un 41 por ciento, dijo Oxfam en un reporte publicado antes de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, en Suiza”… Acá se ve con claridad quién pagó la cuenta de platos rotos: los pobres, …que no habían estrellado ninguno. Muy triste.
En realidad no debe sorprendernos esa conducta, porque ya hace 500 años el fundador de la política moderna basada en el dinero, Nicolás Maquiavelo (1469-1527), nos alertaba: …«Todos aquellos que escriben sobre asuntos cívicos muestran, como toda la historia prueba con multitud de ejemplos, que quien quiera que organice un Estado y establezca sus leyes tiene que asumir que todos los hombres son malvados y actuarán perversamente siempre que tengan la oportunidad de hacerlo. Tiene también que asumir que siempre que su maldad permanezca oculta durante un tiempo hay una razón oculta por la cual permanece inadvertida a la espera de una ocasión para manifestarse. Pero el tiempo, que es llamado el padre de toda verdad, lo desvela”…
Si Maquiavelo viviera, no se haría ninguna ilusión de que estos muchachos de Wall Street buscaran una solución pensando en el bien común. Porque los Príncipes -léase los Gobiernos y los Bancos Centrales- lejos de reprimir a los malvados les abrieron las puertas y los alentaron a realizar nuevas tropelías.
Y vaya si las hicieron. Funcionó mas o menos así: con el porrazo de la crisis del 2008 la gente se asustó y dejó de consumir -de ahí el nombre de Gran Recesión- y como el sistema económico en boga no funciona sin crecimiento continuo, se acudió al respirador artificial de última instancia que se llamó pomposamente Quantitative easing (QE), y que consiste en la compra por parte de los Bancos Centrales de Bonos emitidos por instituciones financieras privadas. Se fabrica papel pintado (dinero) que se entrega a los Bancos a cambio de otro papel pintado (bonos), estos -los Bancos- lo prestan a tasas ridículamente bajas (total no les costó nada) y de ese modo se inyecta liquidez al sistema. Al haber mas fondos para prestar a tasas bajas se incentiva el consumo, que es el fin último para que todos sigan haciendo negocios (Money Makes The World Go Round).
Pero de la misma manera que nadie come gratis en la Naturaleza, tampoco se puede arreglar gratuitamente la economía. En este caso el precio a pagar fue ni más ni menos que prostituir el sistema económico al punto de tener que re-inventarlo.
El Capital es ahorro acumulado, o eso creíamos, porque ahora es dinero emitido por una imprenta. Se acuerda cuando el gerente del Banco le sonreía por la calle, lo trataba amablemente y hasta le enviaba alguna atención a fin de año? No era nada más que de buen tipo, era porque quería que usted depositara sus ahorros en la sucursal a su cargo , porque así él tenía fondos para prestar a otros clientes. Ahora eso ya no es necesario porque obtiene sin tanto esfuerzo todos los fondos que quiere a partir de la QE.
La tasa de Interés retribuye al Capital para fomentar el ahorro y permitir que la viejita que guardó sus dinerillos durante toda la vida pueda vivir decentemente a la vejez. Error, eso era antes, se habrá dado cuenta de que en el nuevo sistema la tasa de interés pasiva (la que se paga por los ahorros) es del cero por ciento, o sea que la viejita se tiene que comer su capital o salir nuevamente a vender empanadas con su canastilla.
En este capitalismo New Age los premios, los descuentos, las tarjetas gratis, los sistemas de puntos, las llamadas telefónicas ofreciendo créditos, las cuotas sin interés y las palmaditas en la espalda son para que usted consuma. En realidad son para que usted, su empresa y su país gasten sus ingresos futuros a cuenta. Para que disfrute hoy y pague a la vejez, o para que paguen sus hijos, o para que un día colapse el sistema, no pague nadie y volvamos a la selva.
Con posterioridad al año 2007 la deuda global aumentó en 57 trillones de dólares. Veámoslo extendido -57.000.000.000.000- para visualizarlo mejor y agregar algo de adrenalina al relato.
El PBI mundial, o sea la totalidad de Bienes y Servicios que produce el Planeta es de unos 74 trillones (FMI año 2013). Significa que aumentamos nuestra deuda en casi un año de producción global como consecuencia, entre otras cosas, de la fallida Gran Apuesta. El mencionado aumento de deuda global equivale a 3,4 veces el PBI norteamericano, o a 100 veces el PBI argentino. Solo el aumento, la deuda propiamente dicha es de 200 trillones.
Algunos países la hicieron peor que otros: los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) encabezan el ranking:
Portugal debe el 358 % de su PBI y aumentó su deuda entre el 2007 y el 2014 en el 100 %; Irlanda 390 % de su PBI y 172 de incremento 2007/14; Italia 259 y 55; Grecia 317 y 103 y finalmente España 313 y 72.
El Japón ostenta el récord mundial con deuda del 400 % de su PBI e incremento 2007/14 del 64 %.
China, el motor del mundo, escaló su deuda al año 2014 al 284 % de su PBI , y ella solita ya debe 28 trillones de dólares, el doble de lo que debía al año 2007.
La Argentina, rara avis, solo debe el 33 % de su PBI y decreció su endeudamiento en el 11 % en el período 2007/14. Algo nos tenía que salir bien!
Para no adormecerlo con tantos números le resumo que el mundo en su conjunto debe mas del doble de su PBI anual, o sea que llevamos consumido a cuenta dos años de toda nuestra producción de Bienes y Servicios.
Las QE y tanta presión para colocar deuda inflaron burbujas por todos lados:
La economía China es una bien gordita, con ciudades enteras construidas a crédito y sin habitar, con fábricas sobre-dimensionadas que no tienen a quién vender y con una henchida Bolsa de valores que ya está empezando a implosionar.
Se hicieron inversiones petroleras que posibilitaron mayor producción mundial de crudo, pero que al no haber consumo suficiente tiraron el precio tan abajo que las propias empresas extractoras -las chicas, claro está- empiezan a fundirse y a no poder re-pagar sus deudas.
En el período 2005/12 se invirtieron 3 trillones de dólares (ya sabe, un 3 seguido por doce ceros) en exploración de nuevos pozos petrolíferos, y con esa enorme cifra apenas se logró mantener la producción mundial de crudo. Ahora, Enero de 2016, parecería que sobrara petróleo porque la economía mundial está en recesión a pesar de los estímulos, pero con los bajos precios actuales no se invertirá un solo dólar adicional en exploración, y sin nuevos descubrimientos el abastecimiento se verá comprometido muy pronto y los precios subirán.
Por su lado, y contando con tanto crédito barato el mercado inmobiliario norteamericano volvió a las andadas, y los precios de las viviendas aumentaron por sobre lo razonable. Hoy el ratio entre el precio de una casa y los ingresos anuales de los potenciales compradores superó el 4:1, cuando históricamente es de 2,8:1
Ya vamos viendo que tanto en la economía como en la Naturaleza, no se puede modificar una sola cosa a la vez. Tocamos algo y todo el sistema busca re-acomodarse, y no podemos medir las consecuencias.
CONCLUSIÓN: Por arreglar la crisis de deuda del año 2008 y siguientes hemos inflado burbujas por todos lados, volvimos inviables a países enteros, arruinamos el futuro de los jubilados, nos endeudamos hasta niveles indecentes, maltratamos el mercado de commodities, gastamos a cuenta de nuestros hijos, y -paradójicamente- volvimos a poner en riesgo al sector financiero que quisimos proteger, porque ni bien las tasas de interés retomen un valor razonable y las burbujas exploten (recuerde que siempre lo hacen), las deudas se harán de dudoso recupero.
Hercule Poirot todavía no pudo apresar al asesino, pero ha identificado claramente a la víctima: usted (o yo). Es tiempo de comenzar a trabajar sobre un nuevo concepto: la Resilencia. Mientras tanto lo despido con buena música.

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