2016: ¿Está el Niño Mostrándonos el Borde del Precipicio Climático?

El niño

Adaptado de: Roger Boyd, originally published by Humanitys Test

La última vez que la Tierra tuvo un evento el Niño como el de 2015/16 fue en 1997/98. Ambos episodios resultaron muy parecidos, produciendo sus picos en el mismo momento durante el año de inicio del fenómeno,  y a una similar temperatura en el Pacífico ecuatorial (anomalía de 3.4 °C).

En el evento de 1997/98 tanto el incremento de la temperatura como el aumento del contenido de CO2 atmosférico perduraron hasta el verano del segundo año, resultando súper calurosos los primeros meses de ese año .

Si bien el actual evento -2015/2016- aún no terminó, tanto el mes de Enero, como el de Febrero y el de Marzo han establecido nuevos récords de temperatura, y no solo eso, sino que las cifras de Febrero (1,64 °C) y Marzo (1,58 °C) superan el “umbral de riesgo” internacionalmente aceptado de 1,5 °C por sobre los niveles pre-industriales.

Curiosamente este tope máximo acaba de ser firmado en el acuerdo de la  COP21 de París, que entre sus objetivos anuncia que:  “–Tiene como objetivo mantener la temperatura media mundial muy por debajo de 2 grados centígrados respecto a los niveles pre-industriales, aunque los países se comprometen a llevar a cabo todos los esfuerzos necesarios para que no rebase los 1,5 grados y evitar así impactos catastróficos”.

Para completar la información: el incremento anual en la composición de CO2 atmosférico alcanzó en Febrero 3,4 ppm, y las más recientes mediciones hechas en Manua Loa ya muestran cifras superiores a las 4 ppm.

Así las cosas, podemos prever para este 2016 un abrasador verano en el Hemisferio Norte (recién está por comenzar), y otro récord en los promedios de las temperaturas globales y en los contenidos de CO2 atmosférico.

La pregunta del millón es si la Tierra está alcanzando el momento a partir del cual los sistemas naturales de emisión de carbono serán exacerbados hasta el punto de no retorno, como son el permafrost, las turberas y la quema de bosques. Ya sabemos que estos sistemas producirán una retroalimentación del calentamiento atmosférico, lo que no sabemos es de que magnitud y como evitarlo. Tampoco sabemos cuanto se degradarán los sumideros -también naturales- de carbono atmosférico, como son los océanos y las masas boscosas.

De momento los datos de Enero a Marzo de 2016 indican que el contenido de CO2 creció 1 ppm más en este evento que en el anterior (3,32 ppm versus 2,29 ppm), y que el aumento de la temperatura fue 0,5 °C superior entre eventos, crecimiento que de mantenerse llevaría a que un eventual Niño en el año 2030 nos colocaría por encima de los temidos 2 °C  hoy considerados el punto de no retorno.

Necesitamos esperar hasta el final del episodio en curso para sacar conclusiones más firmes, pero si se confirmaran los pronósticos, este Niño 2015/16 nos estaría mostrado entre la neblina que tenemos enfrente un precipicio.

Sabemos además que por la propia inercia térmica de los océanos la temperatura aumentará 0,6 °C adicionales en los próximos 40 años, aunque suspendiéramos de inmediato nuevas emisiones de carbono (cuestión imposible de realizar).

En fin, son muchas las cosas que conocemos, incómodas, desagradables, y que nos mueven de la zona de confort, pero de confirmarse las predicciones…¿no sería tonto seguir haciendo más de lo mismo sabiendo que bajo esa neblina espesa está el precipicio que nos tragará?

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