Día de descanso

El desfavorable pronóstico del tiempo me obligó hoy a permanecer en Ormond Beach un segundo día, y de paso aproveché para descansar.

Las jornadas de travesía demandan mucho tiempo en la preparación del día siguiente y en la escritura del Blog. Lavar la ropa, desarmar la mochila, cargar los teléfonos y sus adicionales, bajar las fotos, elegirlas, incorporarlas en el orden preciso y recuperar los recuerdos de lo vivido requiere de más esfuerzo de lo que parece. Escribir también tiene lo suyo, es un permanente avance y revisión, de ninguna manera es simplemente “sentarse y escribir”. Normalmente termino a media noche, y siempre con algún asunto pendiente.

Por ejemplo me quedó sin responder la trivia del otro día, la del cartel que colocan por estos lares antes de la llegada a los puentes: Bridge ices before road (o “el puente se congela antes que la ruta”)

La tierra es muy mala conductora de la temperatura, y es así que aunque el termómetro fluctúe mucho entre el día y la noche en el aire de la superficie, la temperatura debajo de la tierra permanece casi inalterada. Incluso se modifica muy poco entre el verano y el invierno, y si vamos a una cierta profundidad (que depende del tipo de tierra) la temperatura permanece inalterada por siempre.

Eso explica que el agua sobre el puente, que no tiene tierra abajo sino solo el hormigón de la estructura, se congele apenas la temperatura del aire se ponga por debajo de los cero grados. En cambio la ruta, que está apoyada sobre la tierra, se mantiene más caliente dado que esta no modifica su temperatura sino muy lentamente. La tierra bajo la ruta hace de buffer, de amortiguador, mantiene el asfalto caliente y el agua no se congela.

Esa cualidad de la tierra de ser mala conductora del calor la hace especialmente útil para construir hornos de barro (que conservan el calor en su interior), o casas de adobe (que evitan que el calor entre en verano o salga en invierno)

Mañana parto para Titusville, localidad que queda justo frente al Centro Espacial Kennedy. Es un lugar privilegiado para ver los lanzamientos de naves espaciales, pero dudo que justo coincida con alguno.

Los números me aburren, pero les doy unos pocos para tener una idea del costo de un viaje como este:

Hotel de Amelia Island Days Inn: 88,47 dólares

Hotel de San Agustín Scottish inn: 109 dólares

Desayuno 16 dólares (Casablanca, carísimo)

Almuerzo en viaje 8,01 dólares (Subway)

Bananas 2,35 dólares

Cena en Riptides Raw Bar 35 dólares (buenísima)

Varios kiosko 10,05 dólares

Merienda en Dunkin Donuts 5,48 dólares

Almuerzo en viaje 6,42 (Subway)

Almuerzo en Ormond Beach – Charlie Horse restaurante 19 dólares (buenísimo)

Hotel en Ormond Beach 2 noches Lotus Boutique Inn & suites 135,54 dólares (68 dólares por noche) (buenísimo)

No voy a hacer muchas sumas y restas, pero la idea es que los hoteles cuestan entre 70 y 110 dólares por noche y las comidas entre 7 y 35 dólares por sentada y por cabeza, según calidades. Si tuviera que jugarme con una cifra promedio de necesidades diarias diría que se puede hacer este viaje con entre 150 y 200 dólares por día, cifra que baja a la mitad para los más jóvenes que se atrevan a efectuarlo acampando, o incluso se reduce una cuarta parte si el hotel se comparte entre dos personas.

Estoy sorprendido por la cantidad de gente que me ha escrito alentándome, y si bien comprenderán que no puedo responderles de forma personalizada, sepan que están en mi corazón y que me han sido de gran compañía. Gracias, muchas gracias.

Los dejo con una idea de un ingenioso comerciante de Georgia, por si alguno quiere el franchaising:

Hasta mañana

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