Un Largo Camino a Casa

La última vez que escribí un Editorial en mi Blog fue el Miércoles 9 de Noviembre de 2016 y se denominó “Trump” (https://donbenites.wordpress.com/2016/11/13/trump/).

Relato allí que esa mañana me había despertado con la noticia de que Donald Trump había sido el ganador de las elecciones Norteamericanas y que presidiría a ese país (y a buena parte del mundo!?) por el periodo 2017-2021.

Tardé un tiempo en asimilar semejante golpe, y luego llegaron las vacaciones, nuevos nietos, y algunos otros episodios que me desanimaron a escribir.

Pero la Tierra sigue girando y se generan circunstancias que ameritan retomar la tarea de analista amateur, al menos para alertar sobre cuestiones que me preocupan, y provocar la necesaria reacción que lleve a encontrar soluciones.

Anoche vi la película “Un Largo Camino a Casa” –que recomiendo efusivamente- y que se trata de un niño de la India (5 ó 6 años) que por diversas circunstancias se pierde, que es adoptado y criado por una familia australiana a la usanza del Primer Mundo, y que luego de muchos años busca su identidad y regresa a su lugar de nacimiento adonde se reencuentra con su familia, muy humilde por cierto.hola
La historia es emocionante, hace llorar al más duro, amén de que muestra con crudeza lugares y circunstancias que los habitantes del Primer Mundo solo miramos cuando estamos obligados, y de soslayo.

Miren estos números que ayudarán a dimensionar el problema:captura-de-pantalla-2017-02-15-19-06-25

Es el contador de incremento de la población mundial: éramos 7.464 millones al 11de Noviembre de 2016, y como nacen 4,65 personas por segundo, pero mueren aproximadamente 1,86 en el mismo lapso de tiempo, el incremento poblacional es de 4,65-1,86 = 2,79 almas por segundo.

Han pasado unos 90 días desde ese recuento, así que: 90 días x 24 horas/día x 60 minutos/hora x 60 segundos/minuto x 2,79 almas/segundo = 2.169.504 personas adicionales pululan por la Tierra a partir del recuento del 11 de Noviembre. (Cuatro ciudades como mi Resistencia, capital del Chaco, en solo tres meses!)

El Planeta Tierra alberga a la fecha, entonces, unos 7.466.000.000 de seres humanos.

Los Estados Unidos de Norteamérica contienen a 325.000.000 de ciudadanos, Canadá a 36.000.000, Europa (con sus 50 países) tiene unos 740.000.000 de habitantes, Japón 126.000.000, Australia 24.000.000, Nueva Zelanda 4.600.000…

Esto suma 1.255.000.000 de personas en el Primer Mundo, suponiendo que todos los habitantes de esos países vivan razonablemente bien. Agreguemos las “elites” de los países pobres, y redondeemos 1.500.000.000 de personas que viven más o menos bien en este mundo. El resto, unos 6.000.000.000 viven en condiciones de malas a deplorables.

Vea el siguiente estudio:

https://www.facebook.com/informadores.anonimos/videos/1040743286070957/

En resumen, y por si no vio el video: 3.000.000.000 de habitantes del Planeta Tierra viven con menos de 2 dólares diarios (750 dólares por año para comer, vestirse, educarse y pagar por su salud!).

Vaya al cine y vea “Un Largo Camino a Casa” y así visualizará como sobreviven todos esos seres humanos, y quizás lo mueva a reflexionar, y ojalá a actuar.

Los que tenemos la suerte (porque no es mérito, es solo suerte) de pertenecer al grupo favorecido, no tenemos idea de cómo viven los que están peor, y raramente movemos un dedo en señal de solidaridad ni estamos dispuestos a modificar algo sustancial en nuestro confort para lograr la pregonada justicia social. Los empresarios hablan de “derrame”, los políticos de “crecimiento”; las clases medias culpan a las altas, a los empresarios y a los políticos; los creyentes van al templo y oran; y así cada uno muestra su “preocupación” pero a sabiendas que nada va a cambiar.

Anote: los pobres van a seguir pobres por siempre, simplemente porque no hay para todos, y mucho menos cuando los que tienen no están dispuestos a compartir (cosa que es así porque lo manda la genética, no se equivoque pensando que es por maldad)

Si nos despojáramos de la hipocresía que nos domina, y realmente quisiéramos solucionar el problema sabiendo que al final nos perjudicará a todos, deberíamos hacer lo contrario a lo que se propugna en la actualidad. A saber: decrecer en número de personas, consumir menos, volver a una vida más simple, valorizar lo que queda de Naturaleza y cuidarlo…en definitiva no es más que equilibrar los consumos a lo que el Planeta puede dar en recursos y servicios ambientales.

Necesariamente debemos restar complejidad a nuestro sistema de vida, es impensado seguir agregando trámites y pasos a los procesos, aunque eso en primera instancia simule mejorar la “prolijidad”, los “controles” o la “eficiencia”. Dicha complejidad está sustentada en la sobre explotación de los recursos y en la disponibilidad irrestricta (por poco tiempo más) de energía casi gratuita. Muy pronto aprenderemos, de la peor manera, que hemos desarrollado un modo de vida insostenible en el largo plazo, solo posible durante el “intervalo” que proporcionaron las energías no renovables y la abundancia de recursos primarios de un mundo hasta hace poco impoluto.

Mire lo que sostiene el Estado Argentino mediante una publicidad institucional:captura-de-pantalla-2017-02-15-19-28-34

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Hasta acá vamos bien…pero…

captura-de-pantalla-2017-02-15-19-30-43captura-de-pantalla-2017-02-15-19-31-06captura-de-pantalla-2017-02-15-19-31-34Esto es mentira: o es desinformación por incapacidad, o es publicidad para demostrar que todo está bajo control y que vamos por buen camino, o sea que sigamos votando al proyecto.

Vea sin embargo cuál es la realidad:

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En el año 2040 casi el 80 % de la provisión de energía seguirá dependiendo de las no renovables y contaminantes fuentes en boga (carbón, petróleo y gas) porque salvo milagros no hay en la palestra nada con qué reemplazarlas.

Y ahí vamos los seres humanos -no queriendo ver los problemas como realmente son- y entonces no podremos ni aproximarnos a solucionarlos. Quienes toman las decisiones en el mundo pertenecen a ese pequeño porcentaje de seres privilegiados a los que nos va muy bien con este sistema, y que no queremos recibir malas noticias ni modificar un ápice lo que nos concede los privilegios que disfrutamos.

Previo a sentarme a escribir viví una situación casi milagrosa: estaba delineando mentalmente la idea a desarrollar en esta Editorial, y se me ocurrió mencionar la película “Una Tarde de Furia” de Michael Douglas y Robert Duvall, de 1993, donde Foster (M. Douglas) pierde la paciencia (y la cordura) por diversas circunstancias que provoca la vida en una estresante ciudad como Los Ángeles. Lo pensé como recurso para manifestar el desasosiego que me provoca la inacción de los líderes del Mundo ante el drama que se cierne sobre la humanidad, para sacudir el polvo a la desidia general, para llamar la atención sobre los verdaderos problemas que deberíamos atender para tener un futuro mejor, o al menos un futuro…

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En el preciso instante que mi cabeza bullía buscando el mejor diseño para mi escrito me llega un whatsup de mi amigo Julio P diciéndome que estando a punto de partir de vacaciones un problema bancario por ineficiencia de un gerente, más una serie de piquetes que interrumpían la circulación por Buenos Aires lo estaban tentando a actuar como Foster en “Una Tarde de Furia”

Como yo no había pensado en esta película desde que la vi en 1993 (hace 24 años!) puedo catalogar de milagroso que mi amigo y yo hayamos invocado semejante trama en el mismo espacio temporal. O quizás se deba a que este mundo, sus complejidades y sus desánimos, esté provocando reacciones y conductas que no serían necesarias si vislumbráramos soluciones mansas a los problemas que enfrentamos.

6 comentarios sobre “Un Largo Camino a Casa

  1. Ay Juan….¿Cómo frenás una locomotora desbocada a 250 km por hora? Por más que haya muchas personas que empiezan a ver lo que se viene, dificilmente puedas revertir un sistema que basa todo su funcionamiento en consumir más y producir más para así generar trabajo para que a su vez podamos seguir consumiendo ….y la rueda nunca para! No sólo es necesario decrecer y consumir menos, haría falta un cambio radical en nuestro sistema económico y de vida en general y la verdad es que no veo cuál podría ser el modelo a seguir.

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    1. Como siempre, muy inteligente tu análisis. Yo no creo que seamos capaces de detener la locomotora, te voy a ser franco. Pero es mi deber alertar sobre lo que se viene, y luego desear que nuestros hijos tomen la posta y vean como seguimos.

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  2. Coincido que estamos en una encrucijada espeluznante. A pocos años de hoy el mundo será muy acuciante , aunque ya lo es hoy por la hipocresia de mucha gente que tiene capacidad para incidir en el devenir y el bienestar del género humano y mira al costado o no se da por aludido. Sigo teniendo Fe que se puede cambiar y espero que no a través un día de furia ni de enfrentamientos aunque debo reconocer que no siempre es posible. Gracias Juan por tus reflexiones que nos dan una perspectiva realista y sensata
    Abrazo y lo mejor

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  3. Estimado Juan : todo lo que dice tiene absoluta coherencia y lógica por lo menos es lo que a mí me enseñaron en la vida.
    Es muy difícil pensar que la gente o la sociedad que busca la comodidad, el conford , el descubrir , el aprender tenga en mente poder saber cuando parar, cuando vivir para los demás. No es lo que las sociedades o países enseñan de ningún mundo
    Esto seguramente va a cambiar y espero que sea a tiempo
    Saludos

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