Octava Etapa: de Vero Beach (Fl) a Palm Beach Gardens (Fl)

Sentado frente a la playa en Vero Beach, con una cerveza en la mano y mirando el atardecer que pintaba destellos dorados a las olas, estaba obligado a tomar una decisión respecto a la siguiente jornada: o tirarme a llegar al fin de la aventura -la casa de mi hija en Palm Beach Gardens– de un solo tirón, o hacerlo en dos etapas. Mirando los mapas y calculando distancias y escollos, la primera opción pintaba medio descabellada: nuevo récord de kilómetros a recorrer y seis puentes en el camino, sumado a varios sectores bastante poblados que hacen todo más tedioso. Pero la segunda opción era de solo 60 km por etapa, que a esta altura del campeonato me resultaba muy poca cosa. Opté entonces por la primera, porque podía darme el lujo de llegar tarde a destino dado que no habría búsqueda de hotel, ni check in, ni ropa que lavar.

Así que arranqué a la mañana con gran entusiasmo, tomé un desayuno suave, y me despedí de la bella Vero Beach con la promesa de regresar algún día con la familia.

Mientras pedaleaba recordaba que en esos parajes habían vivido los indios Aises que tanto habían hecho sufrir a Jonathan Dickinson y a sus compañeros de odisea luego del naufragio del buque Reformation en medio de un huracán(el cuento completo está en el libro Ruleta Rusa/El Montículo en este mismo Blog). Todos y cada uno de estos parajes que recorrí desde San Agustín y que me llevarían a Júpiter más tarde ese mismo día, fueron hechos a pié por esos pobres náufragos varios siglos atrás mientras eran acosados por las tribus locales, que entre otras gracias tenían la condición de ser caníbales.

Poco después llegué a Fort Pierce, donde hay un inlet muy ancho y sin puente, por lo que se debe cruzar la ICW por primera vez, avanzar un poco hacia el sur hasta superar el inlet, y volver a cruzarla para retomar el camino por la orilla del mar, que es el mas pintoresco. Hecho esto se fueron los dos primeros mega puentes.

Cuando poco más adelante llegué a Santa Lucía y fotografié la planta nuclear, recordé que en la época de Dickinson ese paraje era llamado Santa Lucea por los indígenas, nombre que seguramente aportaron los conquistadores españoles.

Poco más al sur se llega a Jensen Beach, donde otro inlet  obliga a trepar el tercer puente del día para cruzar el Indian River, y el cuarto a continuación para cruzar el St. Lucie River y así llegar por fin a tierra firme. Se pedalea un buen rato por ese territorio rumbo al sur y finalmente se cruza a la isla de Júpiter para retomar el paseo por la costa del mar (y acá se pasa el quinto puente).

La isla de júpiter merece un capítulo aparte porque es el territorio mas valioso de los Estados Unidos de Norteamérica. Copio a continuación un trozo de lo relatado en El Montículo:

Al año 2017 Júpiter alberga a 62.000 habitantes
y está catalogada como la novena ciudad más feliz de los Estados Unidos. Arriba, a la izquierda del inlet: Júpiter Island, y a la derecha el Parque DuBois

Júpiter Island, la isla de barrera que está a la margen izquierda del río Loxahatchee, es la joya de la corona. Al año 2010 contaba con 817 habitantes que ocupaban 429 viviendas, y es la comunidad más rica de los Estados Unidos, lo que es mucho decir: el precio promedio de sus casas es el más alto de todo el territorio, y el ingreso per cápita de sus habitantes es el mayor de todas la comunidades del país más rico de la Tierra.

Es fácil entender el motivo de tanto esplendor solo nombrando a algunos de sus residentes famosos: Celine Dion, Greg Norman, Gary Player, Nick Price, Lee Trevino, Tiger Woods, Justin Thomas, Michael Jordan, George W. Bush, y muchos otros no tan famosos pero igualmente ricos.

Pedalear a lo largo de la isla sabiendo que las mansiones de los costados pertenecen a semejantes personajes es una anécdota más del viaje y que le confiere colorido, a pesar de que las casas están protegidas por altos cercos que permiten ver poco y nada de sus bellezas arquitectónicas, y que de los famosos no vi a ninguno caminando por allí en la calle.

Pero no pude dejar de recordar que precisamente en esa isla hace escasos 70 años estableció su primer campamento el Tarzán del Loxahatchee, el famoso trampero Nelson. Allí hace poquito se vivía de la caza y de la pesca, y hoy es un lugar hiper-desarrollado.

Finalmente la isla termina y se llega a la población de Júpiter cruzando el sexto gran puente del día. A partir de ese momento me sentí en terreno conocido porque Júpiter es una localidad muy frecuentada por mi familia, y la cuna de las historias que relato en el libro El Montículo. Precisamente allí vivió la familia DuBois, en cuya propiedad se yergue el famoso montículo de conchas marinas que inspiró mi relato. Apuré el paso y finalmente llegué a destino en Palm Beach Gardens, donde me esperaban mis seres queridos con caricias y felicitaciones.

Los números del día:

Octava etapa haga click acá

Lo mas destacado del viaje:

Ocho etapas de pedaleo más una de descanso forzado por cuestiones climáticas.

Recorrí un total de 775,3 km en un tiempo de 41,1 horas pedaleando y habiendo consumido unas 22.187 Kcalorías.

No puedo dejar de hacer el siguiente cálculo, porque de eso se trata mi vida últimamente: En todo mi viaje pedaleando como un descosido, subiendo puentes, luchando contra el viento, y contemplando en el cálculo las fricciones de las cubiertas contra el suelo y la ineficiencia propia de los mecanismos de la bicicleta, utilicé 22.187 kcalorías de energía, que obviamente obtuve de los alimentos consumidos.

Un litro de nafta tiene 8.500 kcalorías, o sea que todo este viaje de 775,3 km lo hice con el equivalente a 22.187/8.500 = 2,6 litros de nafta.

Y llevado a dinero: 2,6 litros x 0,8 u$s/lt (precio surtidor USA) = 2 dólares y 08 cvs.

¿Se comprende que nuestra civilización funciona porque la energía es regalada? ¿Es lógico que con 2 dólares y 08 centavos se pueda recorrer 775,3 km en bicicleta?

Saque cada uno sus conclusiones, yo agradezco a quienes me siguieron y espero no haberlos aburrido.

Hasta la próxima.

15 comentarios sobre “Octava Etapa: de Vero Beach (Fl) a Palm Beach Gardens (Fl)

  1. En tu caso Juan, lo que empezó bien termino maravillosamente bien. La actitud define al hombre. En tu caso conlleva una poción muy positiva y de superación constante. Son experiencias que dan vida a la vida. Me divertí mucho siguiendo tu relato. Gracias por compartir. Ahora a gozar merecidamente en familia. Abrazon

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  2. Felicitaciones Juan, sos un genio!! Me encanta el relato geográfico que vas haciendo, y paralelamente iba abriendo un mapa y te iba acompañando a la distancia. Algunos lugares, muy pocos, pude recorrerlos y reconocerlos a través de tu relato. Yo también soy una de esas que antepone» peros», algunos vencidos y otros…por vencer. Nuevamente felicitaciones y ahora a disfrutar con la familia todas las anécdotas!!!

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    1. Así es Vicky, si no nos sacamos de encima los “peros” la vida se va pasando y nos perdemos de muchas cosas. Hay que soñar mucho y luego ser específico, ir al punto, y decidirse a arrancar. Lo que cuesta es el primer paso, luego todo sale solo. Yo tomé como política en este viaje solamente pensar en el día en curso, e iba reservando hoteles o buscando lugares para comer sobre la marcha, o como mucho con unas horas de anticipación una vez conocido el clima, la demanda que pondría la ruta, etc.. Si planificamos demasiado por un lado nos estresamos y por el otro ante cualquier cambio se nos viene abajo la estantería. En este mundo de hoy hay exceso de todo (hoteles, restaurantes, etc.) por lo que con un buen celular se resuelve todo en dos patadas.
      Hay todo un mundo allá afuera, solo hay que decidirse a ir a espiarlo. Muchas gracias por escribirme y un fuerte abrazo a Luis y los chicos.

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  3. Juancito, Aventura completada. Felicitaciones!!.
    Recuerdo un comentario tuyo, que decias que lo que menos te gustaba de la pasion de pedalear eran las subidas. Por lo que se pudo ver en los puentes que encaraste, con pendientes bravas en el angulo y no menos grave en el largo, llegaste a la cima, luego recuperaste esa energia potencial, en la bajada. Ahora que llegaste estas cargado de energia potencial, como medir el valor agregado de esta experiencia, que tan generosamente compartiste…… Hip!!!Hip!!!, Hurra!!!! Juan.

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  4. Hola Oski: se que estás haciendo salidas en bicicleta, y ojalá te pique el bichito porque es un programa muy bueno. Ya estoy estudiando Holanda y Bélgica para el 2018. Quién sabe, hay que empezar a voltear los “peros”

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  5. Felicitaciones JuanMa! Gracias x compartir tu pedaleada. Un finde largo en las sierras de Córdoba sería un buen programa como para hacer un pre calentamiento rumbo a objetivos superiores, ja ja 😊 (y no tan imposible como para embarcar a más de un Cumpa). ¡Un rompecostillas!

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  6. Felicitaciones hermanito!!!! Sos un ejemplo de La vida es bella, como pones en tu chat….gracias por tu energia, y te felicito tambien
    por lo bien que escribis ..tu relato me atrapo una vez mas…Gracias

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  7. Ahh Juan, q distraída, recién leo tu final, te abandone, vaya a saber porque estupidez… Te felicito, emociona tu espíritu, cuantos sueños tenes, q lindo seria hacer con Felip y bety una bicicleteada parecida, tus relatos fueron la explicación de q se puede. Besos a la familia. Fotos del recibimiento familiar. 😃🚲

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